miércoles, 15 de junio de 2016

Técnica Brainstorming (lluvia de ideas).

Gracias a la técnica Brainstorming se pueden generar una gran cantidad de ideas que permiten identificar las causas o las soluciones posibles de una situación concreta.

La técnica Brainstorming permite encontrar variadas soluciones para problemas sencillos.

El Brainstorming o Lluvia de Ideas es una técnica utilizada para generar grandes cantidades de ideas a partir de un grupo de individuos, mediante el fomento de la participación y el pensamiento creativo de dicho grupo. Esta herramienta suele ser utilizada para identificar las posibles causas de un efecto o posibles soluciones, así como también para discutir conceptos nuevos o planificar soluciones alternativas. Sin embargo, para que esta técnica tenga un efecto real deben de seguirse una serie de conceptos o pasos.

¿Qué es la técnica de Brainstorming?

Como ya hemos indicado al principio, el brainstorming es una herramienta de estrategia creativa para la resolución de problemas y búsquedas de ideas. Aparece descrita por primera vez por Alex F. Osborn en 1953 en el libro Applied Imagination: The Principies and Procedures of Creative Thinking.

Alex F. Osborn concibió la idea en 1983, cuando se percató de que las mejores ideas y soluciones surgían cuando el trabajo lo realizaba un grupo de personas sin estructura jerarquizada que permitían que todos ellos pudieran exponer sus ideas de forma libre y que todas ellas fueran tratadas de igual manera. De esta forma, se llegaba a la conclusión de que el trabajo individual a la hora de crear nuevas idea o buscar nuevas soluciones se encontraba en gran desventaja frente a al trabajo grupal, en el que las ideas eran más variadas, espontaneas y creativas.

La técnica brainstorming es una herramienta estratégica creativa para la búsqueda de ideas y la resolución de problemas.

Bases a tener en cuenta para aplicar adecuadamente la técnica del Brainstorming:

A continuación vamos a establecer una serie de siete conceptos básicos que deben tenerse en cuenta a la hora de aplicar la herramienta del Brainstorming con efectividad y que produzca unos resultados concisos, adecuados, creativos e innovadores:
  • Se debe definir un coordinador para la reunión: es decir, no sirve que las ideas surjan en todas las direcciones sino que tiene que estar dirigidas en una misma dirección. El coordinador sólo debe encauzar las ideas, nunca debe limitarlas o menospreciarlas.
  •  Nunca se debe juzgar las ideas de los demás participantes: es decir, no se debe permitir que las siguientes frases surjan en ningún momento a lo largo de la tormenta de ideas: “Esto nunca va a funcionar”; “Es una tontería”; “Tus ideas no valen para nada”; “Como vas a saber tú nada de esto”; etc.
  • Se debe disponer de plena libertad para formular nuevas ideas: al igual que el concepto anterior, se debe dar libertad y los participantes deben sentir esa libertad para que toda su creatividad no se vea mermada por las opiniones de los otros miembros del grupo.
  • Se debe promover la exposición de un gran número de ideas: es decir, se debe permitir que fluyan las ideas de forma continua, no siendo muy recomendable realizar paradas para discutir las ideas de los demás miembros del grupo. Además, es aconsejable que el grupo no tenga muchas personas, para que no se vea complicada la exposición de las ideas con turnos largos o esperas prolongadas que van a hacer que perdamos la idea que se había conseguido.
  •  Se debe favorecer el cruce de ideas entre los integrantes del grupo: ya que, en muchas ocasiones, la idea a la que acabamos de llegar no está completa o tiene defectos que no somos capaces de solucionar por nosotros mismos, pero, sin embargo, las otras personas pueden ver con facilidad la solución y promover ideas y conceptos que van a enriquecer nuestra idea, completarla y hacerla eficaz.
  • Se debe aplicar siempre a problemas sencillos: es decir, cuando nos encontramos frente a un problema complejo no sabemos por dónde comenzar para estudiar qué soluciones pueden ser efectivas y se suele buscar soluciones globales que en nada van a beneficiar al problema global ya que no inciden en el problema real que es más pequeño.
  • Se deben establecer preguntas del tipo ¿Cómo?: estas preguntas son un buen comienzo para plantearnos soluciones o ideas que vayan derivadas a un campo en particular.


 información rescatada de: http://www.sbqconsultores.es/la-tecnica-brainstorming/

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